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Amig@ mí@, cuando mi voz calle, cuando mis manos no recorran alegres el teclado, entonces mi corazón seguirá hablándote y tus ojos seguirán leyéndome.

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miércoles, 22 de abril de 2015

MAGALLUF - PALMA


Día 15 – 4 – 2015:

Este día lo dedicamos a pasear por Magalluf y hacer unas pequeñas compras, el sol nos agobiaba y compramos sombreros para paliar el calor así como ropa ligera y fresquita.
Al salir del hotel nos encontramos con el hotel Katmandú y a la vuelta el Katmandú Park. Es un parque impresionante y curioso, en el está una típica casa tibetana pero patas arriba, justo el mundo al revés.




El parque tiene zonas de ficción y terror, tiene también un mini campo de golf y se ve que la juventud se lo pasa en grande. Se puede reseñar una zona con altos barrotes e infinidad de situaciones de alto riesgo pero los participantes en esos juegos van bien protegidos con dos arneses de seguridad que falta les hace porque a gran altura y suspendida se encuentra una bicicleta para usar, o una mesa de tertulia, o unos barriles para caminar sobre ellos, etc. Repito que yo lo considero de alto riesgo y no apto para los que temen las alturas.






A partir de este parque ya es Palma Nova, donde hay cantidad de extranjeros que dejan en sus países de origen la vergüenza, las buenas formas y la educación, porque yo creo que su comportamiento en Magalluf o Palma Nova no será el que observen en sus casas.  Bueno, ellos hacían su vida de desenfreno y no se metían con nadie y nosotras pasábamos de ellos también; ahora sí, daba la sensación de que estábamos en el extranjero.
Después de comer cogimos el bus de línea y nos dirigimos a Palma. Hicimos un pequeño recorrido por la ciudad, desde la Plaza de España que está la terminal del autobús y después de solicitar en Información un callejero fuimos viendo cosas camino de la Plaza Mayor,  pasamos por el ayuntamiento que es un gran palacio; en él se alojan las figuras de los gigantes, difícil de fotografiar por que están tras de cristales y hacen reflejo.







En la plaza de delante nos llamó la atención un olivo con un tronco retorcido y bonito, bien se le puede llamar “olivo atormentado” como los denominaba la amante de Chopin.




Llegamos a la catedral con tan mala suerte que este día permanecía cerrada, nos conformamos con admirar y fotografiar su impresionante fachada.




Al lado está el Palacio Real o La Almudaina; El castillo, de construcción califal, fue tomado por Jaime I al conquistar la isla en 1229, y en el siglo siguiente fue remodelado para ser la sede del próspero reino mallorquín. Fue precisamente Jaime II (1276-1311) primer rey  de la Mallorca cristiana, el encargado de transformar el castillo musulmán en Palacio que sirviera como residencia real  y como sede del nuevo estado. Las obras se realizaron entre 1305 y 1314. A la muerte de Jaime II, su hijo Sancho I continuó las obras del Palacio y colocó, sobre la torre más alta, la figura-veleta del ángel a modo de protector. Sucedió a Sancho su joven sobrino Jaime III, a quién corresponde la época más brillante del reino y del castillo. La Almudaina fue, entre 1229 y 1343 la sede de una pequeña corte medieval.






La Almudaina conserva los baños árabes.



La capilla de San Jaime.



Diferentes despachos; de su Majestad la Reina, el de ayudantes y el de su Majestad  el Rey.




El salón de Consejos es impresionante así como la escalinata que da acceso a la primera planta. La visita al palacio era libre este día era de puertas abiertas y pudimos disfrutar contemplándolo.



Las vistas desde la catedral hacia el puerto son impresionantes, la gran cantidad de yates que hay impresiona; decimos que no hay dinero, pues ahí está todo lo imaginable. También se ven unos buques cruceros como manzanas de edificios, son grandes hoteles flotantes.



Tanto a nuestra llegada como a la vuelta recorrimos el paseo marítimo en el bus; pasamos por la lonja que más bien parece una gran catedral; es del siglo XIV y en ella se subastaba el pescado.





Amig@s, quedan pendiente de poner fotos del puerto que tengo en el móvil y aun no descargué. Me despido hasta mi próxima entrada, besotes.

martes, 21 de abril de 2015

Viaje a Mallorca:


Día 14 -4- 2015

Salida a las 8:30 para una ruta por: Inca – Formentor – Alcudia – Pollensa; nuestra guía Belén y el conductor Toni hicieron que el recorrido nos fuera ameno, circulando lento e incluso  a veces haciendo paradas en los lugares más pintorescos para contemplar y fotografiar el entorno.
Esta fue una salida de muchos kilómetros a través de la isla para contemplar las diferentes orografías del terreno con su sierra de Tramontana y sus fértiles llanuras.
La primera parada fue en Inca, en la fábrica de pieles donde admiramos las colecciones y compramos pequeños objetos por que hay que recordar los 20 kg. del equipaje en el avión. Inca tiene unos veintiocho mil habitantes. También Inca es conocida por sus zapatos y en la gastronomía por sus galletitas saladas que cuenta la leyenda las inventó un panadero para un capitán de barco que añoraba el pan de su pueblo cuando navegaba.
Seguimos nuestro viaje por la isla a lo largo de la sierra de Tramontana y hacia el norte; en nuestro recorrido nos encontramos con el pico más alto de la isla, El Pus Mayor, que tiene una altura de 1445 metros y donde hay un observatorio de la NASA para el seguimiento espacial.



Pasamos por una zona agrícola muy poco explotada por que el 80% de esos agricultores se dedicaron al turismo y solo el 7% siguió con esta actividad; se ven muchos almendros, algarrobos, higos, olivos y viñas, también algún limonero y naranjo. En esta zona se recogían dos cosechas; las de los árboles y el cereal que sembraban entre estos árboles y que ahora ya apenas plantan, almendros hay muchos pero no se recogen las cosechas por falta de mano de obra.
Uno de los pueblos que pasamos fue Santa María, cuna del cantante Lorenzo Santa María.
La comarca de Binissalem por la que también pasamos es zona del buen vino de la isla, sobre todo el tinto que goza de gran fama con su denominación de origen desde 1989, son de las más  conocidas las  bodegas del arquitecto José Luis Ferrer.
Cruzamos la zona de Sa Pobla, que es la más fértil de la isla por que se encuentra el agua a muy poca profundidad; para extraer esta agua se hacían unos pozos con unas torretas circulares y unos pequeños molinos de viento; junto a estos molinos hay unos depósitos como pequeñas piscinas donde almacenaban el agua extraída y desde allí salía el riego para la fincas.



En estos terrenos se cultivan el arroz y las patatas; dan hasta tres cosechas de patatas en el año; la primera ya se recogió en estas fechas. También se cultivan fresas y mucha alcachofa.
Por esta zona también están las cuevas de Campanet que son de propiedad privada, y unas fábricas de vidrio soplado a la antigua usanza.
Segunda parada Formentor;  un lugar privilegiado en el norte de la isla, con su faro y donde hay un pequeño hotel de gran lujo; solo unos pocos privilegiados como Churchill o el Sha de Persia, etc. Pueden alojarse.

Formentor era un paraje agreste y lo compro un  multimillonario argentino; Adan Diehl  y edificó su lujosa residencia, la que hoy es el hotel. Por el módico precio de 400 euros puede uno pasar la noche, eso sí, te dan el desayuno.



Para acceder a Formentor hay que cruzar la sierra de Tramontana por una carretera de alta montaña con unas vistas a la bahía de Alcudia preciosas.
En esta parte la montaña es pobre de vegetación, a medida que subimos encontramos palmeras baleares que son bajitas y con sus hojas se hacen cestos; en toda la montaña hay cabras silvestres, son rojas y pequeñitas, por lo menos las que yo llegué a ver

Tercera parada Alcudia; esta ciudad está amurallada del siglo XIV con varias puertas de acceso, una de ellas es Puerta de Palma y otra Puerta de Sara, fueron nuestro punto de referencia para encontrarnos con los rezagados en el mercadillo de ese día.


Tiene un museo del Foro Romano donde alojan la cantidad de objetos encontrados en las excavaciones. Su parroquia es San Jaume; neogótica del siglo XIX. Este pueblo como otros muchos de la isla repiten su nombre, Alcudia y Alcudia Puerto por la razón de que eran atacados constantemente por los piratas que robaban sus despensas y esclavizaban a sus gentes, entonces deciden formar otro pueblo tierra adentro; cuando los piratas atacaban solo encontraban el pescado del día y se marchaban sin botín.
 
 
En Alcudia costa o puerto introdujeron agua del mar por unos canales y formando lagos navegables que dan un encanto especial a la zona, total 20 Km De canales.

También hay una extensa albufera; en principio se cultivó arroz con gran éxito pero después de unos años la producción bajo bastante y deciden drenar esa albufera para construir chales y hoteles pero una parte de esa albufera el gobierno balear no dejo que se tocara y se conserva como humedal y parque natural.
Cuarta parada; parada para comer en un restaurante alojado en una casa de campo habilitada para el turismo, Cases de Son Sant Martí .


 
 

Después nos dirigimos a nuestra última parada; Pollensa: aquí el turismo no es de grandes hoteles, es turismo o agroturismo de villas del campo, chales o aparta hoteles; es turismo por familias o grupos pequeños.
Por la isla a 20 campos de golf donde se puede practicar todo el año y en los inviernos los turistas del norte de Europa vienen por su reclamo de buen tiempo garantizado.
Pollensa viene del latín “la pudorosa”. En ella encontramos el Oratorio del Calvari Se levanta sobre una colina a la que se puede acceder en coche o bien a pie subiendo una escalinata de 365 escalones, uno por cada día del año. Su fachada es barroca, de 1795.La tradición afirma que la imagen de la Virgen del Peu de la Creu, venerada en su interior, fue encontrada por unos pescadores en la vecina Cala de Sant Vicenç.
Hay unos jardines llamados de Juan Marc con una torre vigía; esas torres cuadradas se ven en las villas o masías, las usaban para almacenar los alimentos y su parte alta para estar vigilantes por si aparecían los piratas.


 
El pueblo tiene siete iglesias y el 17 de enero tienen la tradición de plantar el pino de San Antonio; van de romería al pinar, cortan unos pinos y los trasportan al pueblo; unen los trozos formando un gran pino que plantan en la plaza. Los mozos más valientes intentan trepar por él y el primero en conseguirlo tiene de premio un gallo que es el emblema del escudo del pueblo junto con los cipreses.

En nuevas entradas os contaré cosas que vi en los diferentes lugares que visité. Saludos.